¡Aparecen Los Vengadores!
Antes de comenzar con esta retrospectiva, lo primero que quiero destacar es las frases lapidarias del principio:
¡¡Todo lo que esperabas en una superepopeya lo encontrarás en esta!!
¡La gran Marvel vuelve a hacerlo!
La exclamaciones dobles no son cosa mía. Lo que sí es cosa mía es que alguien estaba muy motivado y se ha venido muy arriba porque el número tampoco va a ser para tanto. Dicho esto, comenzamos.
La aventura comienza con la Patrulla a bordo de un barco cruzando el Atlántico Norte. Y ¿que hay en el Atlántico Norte? Icebergs. Pero tranquilos que no va a pasar lo mismo que con el Titanic. Jean y Scott no serán los Rose y Jack de Marvel porque Scott tiene rayos ópticos para reventar el iceberg. Aunque para vivir en una escuela, parece que a nadie de Marvel le han explicado que con un iceberg no bastaría con destrozar la parte superior. Pero como nos movemos en la ficción, esto es suficiente para que la Patrulla siga con su travesía. Aunque Scott necesita un descanso porque usar su poder a esa potencia lo deja fatal. A él y a Jean, que con lo mucho que lo quiere y lo poco que se atreve a expresarlo; pues sufre mucho la muchacha...
Mientras Scott se intenta recuperar, el Profesor contacta con él en su búsqueda de Lucifer por una cueva de los Balcanes cuando se ve arrastrado hasta su guarida por uno de sus ingenios que provoca un remolino de polvo lo lleva ante su presencia. Xavier le dispara porque esta vez ha pensado en todo, pero Lucifer le advierte que si el muere el mundo está condenado. Vamos, que tendrá un plan B, pero tiene que esperar.
Y tiene que esperar porque atraídos por las máquinas de Lucifer que desprenden tanta energía chunga, llegan Los Vengadores. Eso sí, antes de nada, durante un par de páginas dejan en shock a un civil que se los encuentra y esto al final alerta a la Patrulla.
Se produce un pequeño enfrentamiento entre ambos grupos porque el Profesor advierte que no pueden acercarse hasta que él no tenga bajo control a Lucifer. Resulta que su plan B era una rayo térmico (lo llaman bomba, pero es que no explota, lanza un rayo) que apunta a la Antártida (sí, desde los Balcanes...) y que está sincronizado con el pulso de Lucifer. Si algo le ocurre a él, el rayo se dispara y derrite la Antártida en menos que canta un gallo.
Finalmente el Profesor noquea a Lucifer con un rayo telepático, no si antes dejar ver que tiene muchos conocimientos sobre el cerebro humano y su médula oblongata. Cuando lo ha conseguido, él mismo pone al día a los Vengadores, por lo que la pelea se detiene y estos deciden dejar el resto del trabajo a la Patrulla. Vamos, que han hecho más bien poco como para salir en el título...
Cuando la Patrulla llega a la guarida de Lucifer, Cíclope tiene que ayudar al Profesor a desactivar el rayo. El Profesor usa su telepatía para localizar el fusible, lo cual no tiene mucha lógica porque la máquina no tiene mente; y Cíclope lo destruirá con un rayo muy fino y muy concentrado para no dañar nada más de la máquina. Todo con la presión de que Lucifer está empezando a perder el pulso y una visión de lo que pasaría si se dispara el rayo. Por suerte lo consiguen a tiempo.
Lo que no tiene mucho sentido es que Lucifer, a quien el Profesor a devuelto la consciencia, se vaya de rositas porque según el Profesor ellos no matan , les basta con que haya sido derrotado esta primera vez y con saber que no podrá esconderse de la Patrulla. Llámame agorero, pero me da la impresión de que lo va a volver a intentar...
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