miércoles, 27 de mayo de 2015

The X-Men Vol 1 #2 (Nov 1963)


¡Nada detiene al Desvanecedor!

Comenzamos con cuatro páginas en la que los cinco estudiantes han recibido la llamada urgente del Profesor. El dónde estaban para tener que cruzar media ciudad para llegar o el por qué llevan sus uniformes puestos si en principio no parece que estuvieran en ninguna misión, se deja a la imaginación del lector, supongo.

Cuando llegan, el Profesor nos descubre una nueva faceta de sus poderes, la de proyectar imágenes en una pared. Puede que fuera más fácil explicarlo así en aquella época, que decir que era una proyección mental.

Y en la proyección conocemos al primer villano ridículo del grupo. Porque mira que es feo el diseño del personaje del Desvanecedor. Su indumentaria: Una especie de mono escamado rojo con cuello que recuerda al clamidosaurio de King. Y una capa morada, que no podía faltar. Sin duda, los colores de moda en el mundo villano eran el rojo y el morado.

Bobby vuelve a liarla sin venir a cuento, y el Profesor aprovecha la situación como entrenamiento para el resto. Y por fin hace aparición la Sala de Peligro. En realidad ya se había visto en el número anterior, pero no la nombraban como tal. En cualquier caso, vuelve a dejar claro que tal vez el Profesor no está muy bien de la cabeza. Me gustaría saber como hubiera reaccionado si se hubiera producido un accidente mortal...

Volvemos al Desvanecedor, que se está haciendo popular entre los delincuentes por la facilidad que tiene para robar gracias a su poder de teleportación. Como se ve con ventaja no duda incluso de fanfarronear ante las autoridades. Todo esto a la vez que está peor dibujado según avanzan las viñetas. En algunas es como si se estuviera descomponiendo.

Conocemos también a Fred Duncan, enlace del Profesor en el F.B.I. Curioso es que necesite un aparato para poder comunicarse con el profesor por telepatía. Le quita algunos puntos como telépara más poderoso del planeta, la verdad. En cualquier caso, el regalarle el aparatito a Duncan parece que da sus frutos, porque este les consigue un helicóptero prestado. Así que nos quitamos el viaje al aeropuerto y lo que supone en el pago de tasas.

Al llegar la Patrulla intenta detener el robo de los planes de defensa del país por parte del Desvanecedor, pero después de maletín viene, maletín va, Desvanecedor viene, Desvanecedor va; este consigue escapar. Y la buena fama que la Patrulla-X se había ganado con solo una misión parece que se va al garete.

De vuelta a la mansión, una vez más, las hormonas hacen su función cuando Bobby y Warren se enzarzan de nuevo culpándose el uno al otro de que el Desvanecedor haya escapado. El Profesor revela su as bajo la manga para cuando el Desvanecedor intente cobrar su chantaje: irá con ellos.

De vuelta en Washington, el Desvanecedor pretende cobrar el chantaje acompañado de su club de fans de rateros. Y el Profesor hace algo que luego negará durante muchos años con justificación ética: Utiliza sus poderes para borrar la memoria del Desvanecedor. Así, sin dudas ni remordimientos. Ya puestos podría haber hecho lo mismo con el resto de esbirros, pero esto nos dejaría sin las dos páginas en las que la Patrulla-X se hace cargo de ellos.

Y como puntilla, la moraleja del Profesor "Recordadlo siempre, mi Patrulla-X... ¡El mayor poder de la Tierra es el magnífico poder que todos poseemos, el poder del cerebro humano!" Tócate los pies. Supongo que es fácil hacer esa afirmación cuando eres telépata.



martes, 26 de mayo de 2015

The X-Men Vol 1 #1 (Sep 1963)



Nos encontramos ante la primera aparición de los X-Men, lo que supone que todavía queda un largo camino para que los personajes estén bien definidos.

De entrada nos encontramos con un Profesor Xavier bastante estricto, casi militar. Por otro lado, una panda de adolescentes en plena edad del pavo. Sobretodo Bobby Drake, al que sus compañeros no dudan en recriminar su actitud infantil.

El grupo se entrena con la versión primigenia de la Sala de Peligro. A pesar de no tener aún tecnología alienígena, de hecho ni siquiera es nombrada aún como Sala de Peligro, no deja de ser bastante mortífera. Por lo que de entrada nos dice muy poco a favor de su creador, que sumado a su carácter, le hace parecer más sociópata que telépata.

Ya en este primer número, se perfila a Scott Summers como el líder del grupo con una autoimpuesta, y a menudo excesiva, carga de responsabilidad que le lleva a sermonear a sus compañeros bastante a menudo.

El entrenamiento se detiene para dar la bienvenida a la componente femenina del grupo, Jean Grey, dejando entrever a un Profesor Xavier algo pervertido, de paso. Sus tres futuros compañeros también pierden un poco los papeles, cual hormonas con patas. A excepción de Bobby Drake, que al ser algo más joven parece que aún no está en esa etapa de la vida. Mientras los chicos siguen haciéndose los gallitos delante de Jean, ella les muestra sus poderes haciéndoles ver que es bastante capaz de cuidarse sola. Una lástima que falte mucho para poder ver todo su potencial.

Mientras Xavier explica a Jean el por qué de su escuela, comenzamos con ideas que más tarde cambiarán a lo largo de la historia de los mutantes. Es normal, estaba todo muy verde.

Una de ella es que Xavier explica que es mutante, y tal vez el primero, como consecuencia de que sus padres trabajaban en el primer proyecto de la bomba atómica. Aunque en el futuro se mantendría este trabajo, se descartará que fuera consecuencia directa de la bomba. Es lógico porque en aquella época la radiación era la panacea para conseguir poderes.

La otra es que Xavier dice estar inválido por un accidente en su infancia. Me parece que no pasarán ni quince números antes de que esto cambie, así que lo comentaré cuando llegue el momento.

Finalmente, Jean le da un repaso a Hank por propasarse un poco. ¡Cualquiera diría que después será un genio!. En estos comienzos Hank es tan cretino como los demás.

Y llegamos a la primera aparición de Magneto, quien se entretiene saboteando lanzamientos de misiles desde Cabo Ciudadela. Después de seis lanzamientos saboteados, utiliza las armas de los soldados y todo el metal que encuentra alrededor para dejar un mensaje en el cielo con una preciosa caligrafía hecha de metal. Para demostrar su poder, lanza con sus poderes uno de los misiles y lo estrella en el mar. También utiliza sus poderes para evitar ser alcanzado por los militares.

Otra cosa curiosa en el tema de maquetación, es como nos podemos encontrar con viñetas en las que el personaje principal está completamente tapado por un bocadillo de diálogo. No creo que a los dibujantes les sentara muy bien.

Pasamos por otra viñeta en la que a Jean Grey le parece mejor su uniforme que un diseño de Dior. Muy superheróico todo. Aún falta mucho para que las mujeres tengan un papel más relevante que ser el florero del grupo. No hay más que ver a la Mujer Invisible en los 4 Fantásticos o a la Avispa en Vengadores...

La capacidad de respuesta del grupo ante una emergencia también deja mucho que desear. Por un lado Warren deja su ropa colgada de manera impoluta en una percha mientras explica lo mucho que le molesta el arnés que oculta sus alas. Posteriormente ¡¡¡el grupo se tiene que trasladar hasta el aeropuerto para poder llegar a su destino!!! Supongo que pronto verían la necesidad de construir un hangar... Y por cierto, el avión es pilotado a distancia por el Profesor gracias a impulsos mentales. Le saldría más barato que contratar a un piloto.

Finalmente la Patrulla X llega, se abre paso a su manera entre los militares y Cíclope consigue debilitar el campo de fuerzo de Magneto. Les lanza unos misiles rastreadores de calor que esquivan durante un rato y consiguen quitarse de encima gracias a su entrenamiento. En vista de que aún así no puede acabar con ellos, les lanza un depósito de combustible que explota, pero consiguen salvarse gracias a un escudo de hielo de Bobby.

A destacar lo mucho que a Magneto le gusta referirse a sí mismo como Magneto. Lo que nos deja claro, por si teníamos dudas, de que es el malo.

Cuando descubre que no ha acabado con ellos y que siguen plantando batalla, decide huir volando.Y se queda la Patrulla X para recibir la enhorabuena de los militares. Esto también les durará poco, se ve venir.

El próximo número, un nuevo villano.


Plan de acción

Bienvenidos a retrospectiva mutante.

Voy a empezar por contar el por qué de este blog. Yo fui uno de los aficcionados a cómics de mutantes de Marvel que llegó con la primera película de X-Men. Hasta entonces solo conocía la serie de animación y si acaso había visto algún cómic, pero como tampoco tenía fácil acceso a ellos no compraba. La película dió ese punto de inflexión al traer a los quioscos material reeditado. Y en poco tiempo tuve meses en los que hacía unas diez colecciones.

La vida volvió a pegar otro giro cuando se me hizo imposible el mantener ese ritmo de coleccionismo, y aunque he podido hacerme con material en digital, al no tener claro el orden de publicación entre tanto material, me ha llevado a tener mucho material sin leer.

Y llegamos al proyecto en sí. Me propuse reordenar todo el material que tengo en orden de publicación. Pero al mismo tiempo me propuse leer material que tenía sin leer. Esto me ha llevado a leer Patrulla-X desde su mismo número 1. Y realmente está siendo tedioso, porque la serie en sus comienzos no era demasiado buena. Pero claro, cuando lees cómics de 1963 no es fácil comentarlos con alguien en persona. Así que será  en este blog donde vaya plasmando mis impresiones sobre mi lectura en retrospectiva.

Espero que os guste la idea. Todos los comentarios son bienvenidos.

Capitán Yatoshi.