De entrada nos encontramos con un Profesor Xavier bastante estricto, casi militar. Por otro lado, una panda de adolescentes en plena edad del pavo. Sobretodo Bobby Drake, al que sus compañeros no dudan en recriminar su actitud infantil.
El grupo se entrena con la versión primigenia de la Sala de Peligro. A pesar de no tener aún tecnología alienígena, de hecho ni siquiera es nombrada aún como Sala de Peligro, no deja de ser bastante mortífera. Por lo que de entrada nos dice muy poco a favor de su creador, que sumado a su carácter, le hace parecer más sociópata que telépata.
Ya en este primer número, se perfila a Scott Summers como el líder del grupo con una autoimpuesta, y a menudo excesiva, carga de responsabilidad que le lleva a sermonear a sus compañeros bastante a menudo.
El entrenamiento se detiene para dar la bienvenida a la componente femenina del grupo, Jean Grey, dejando entrever a un Profesor Xavier algo pervertido, de paso. Sus tres futuros compañeros también pierden un poco los papeles, cual hormonas con patas. A excepción de Bobby Drake, que al ser algo más joven parece que aún no está en esa etapa de la vida. Mientras los chicos siguen haciéndose los gallitos delante de Jean, ella les muestra sus poderes haciéndoles ver que es bastante capaz de cuidarse sola. Una lástima que falte mucho para poder ver todo su potencial.
Mientras Xavier explica a Jean el por qué de su escuela, comenzamos con ideas que más tarde cambiarán a lo largo de la historia de los mutantes. Es normal, estaba todo muy verde.
Una de ella es que Xavier explica que es mutante, y tal vez el primero, como consecuencia de que sus padres trabajaban en el primer proyecto de la bomba atómica. Aunque en el futuro se mantendría este trabajo, se descartará que fuera consecuencia directa de la bomba. Es lógico porque en aquella época la radiación era la panacea para conseguir poderes.
La otra es que Xavier dice estar inválido por un accidente en su infancia. Me parece que no pasarán ni quince números antes de que esto cambie, así que lo comentaré cuando llegue el momento.
Finalmente, Jean le da un repaso a Hank por propasarse un poco. ¡Cualquiera diría que después será un genio!. En estos comienzos Hank es tan cretino como los demás.
Y llegamos a la primera aparición de Magneto, quien se entretiene saboteando lanzamientos de misiles desde Cabo Ciudadela. Después de seis lanzamientos saboteados, utiliza las armas de los soldados y todo el metal que encuentra alrededor para dejar un mensaje en el cielo con una preciosa caligrafía hecha de metal. Para demostrar su poder, lanza con sus poderes uno de los misiles y lo estrella en el mar. También utiliza sus poderes para evitar ser alcanzado por los militares.
Otra cosa curiosa en el tema de maquetación, es como nos podemos encontrar con viñetas en las que el personaje principal está completamente tapado por un bocadillo de diálogo. No creo que a los dibujantes les sentara muy bien.
Pasamos por otra viñeta en la que a Jean Grey le parece mejor su uniforme que un diseño de Dior. Muy superheróico todo. Aún falta mucho para que las mujeres tengan un papel más relevante que ser el florero del grupo. No hay más que ver a la Mujer Invisible en los 4 Fantásticos o a la Avispa en Vengadores...
La capacidad de respuesta del grupo ante una emergencia también deja mucho que desear. Por un lado Warren deja su ropa colgada de manera impoluta en una percha mientras explica lo mucho que le molesta el arnés que oculta sus alas. Posteriormente ¡¡¡el grupo se tiene que trasladar hasta el aeropuerto para poder llegar a su destino!!! Supongo que pronto verían la necesidad de construir un hangar... Y por cierto, el avión es pilotado a distancia por el Profesor gracias a impulsos mentales. Le saldría más barato que contratar a un piloto.
Finalmente la Patrulla X llega, se abre paso a su manera entre los militares y Cíclope consigue debilitar el campo de fuerzo de Magneto. Les lanza unos misiles rastreadores de calor que esquivan durante un rato y consiguen quitarse de encima gracias a su entrenamiento. En vista de que aún así no puede acabar con ellos, les lanza un depósito de combustible que explota, pero consiguen salvarse gracias a un escudo de hielo de Bobby.
A destacar lo mucho que a Magneto le gusta referirse a sí mismo como Magneto. Lo que nos deja claro, por si teníamos dudas, de que es el malo.
Cuando descubre que no ha acabado con ellos y que siguen plantando batalla, decide huir volando.Y se queda la Patrulla X para recibir la enhorabuena de los militares. Esto también les durará poco, se ve venir.
El próximo número, un nuevo villano.
Un primer numero movidito. A destacar ese baile en la barra que parece que se esta marcando Bobby en la primera pagina así como el súper poder del súper cronómetro interno. "Tardó 3 segundos exactos" y eso sin mirarse la muñeca ni nada, al menos para disimular
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